
|
|
En Memoria
Nuestra Organización de Matrimonios O.M.I.E.L. se une al la tristeza que tiene nuestra iglesia ante la partida a morar con su Señor de nuestra querida Obispo Margarita Martínez, pero vivimos en la esperanza de que solo ha sido un hasta luego. Fue nuestra Obispo un ser que nos brindo todo su amor para nuestra organización y siempre fue incasable consejera en nuestro Ministerio. La reverenda luterana Margarita Martínez, quien en el 2001 hizo historia al convertirse en la primera obispa de esa denominación en el Caribe, falleció el domingo tras un padecimiento de cáncer, informó el obispo interino de esa organización, Francisco Sosa.“Fue una luchadora, una pionera en todo momento. Luchó mucho por la igualdad de la mujer en la iglesia. Trabajó mucho por el bienestar de la comunidad”, dijo con admiración el obispo Sosa.Comentó que a la reverenda Martínez, quien en el momento de su muerte era la máxima jerarca en Puerto Rico de la denominación luterana, la congregación protestante más antigua del mundo, le amputaron una pierna en su juventud, tras un diagnóstico de cáncer. “A pesar de todo eso ella luchó. Siguió hacia adelante y nunca se amilanó ante nada”, destacó el reverendo. El día
que fue instalada como obispa del Sínodo del Caribe de la Iglesia Evangélica
Luterana, que cubre Puerto Rico e Islas Vírgenes, la reverenda expresó que
por “años (el trabajo pastoral) nunca se vio como una opción para la mujer”. “Su vocación fue una de servicio incondicional por los más pequeños y desamparados. Además, defendió con valor y sacrificio los principios de justicia y amor proclamados en el evangelio de nuestro Señor Jesucristo”, dijo el secretario general de la Sociedad Bíblica de Puerto Rico, el reverendo Heriberto Martínez. “Luchadora incansable por la justicia social, la igualdad y el bienestar integral de la familia puertorriqueña. Siempre levantó su voz como una profeta, reclamando transparencia y responsabilidad en los procesos sociales y gubernamentales”, sostuvo Martínez. “La
Sociedad Bíblica de Puerto Rico y la Coalición Ecuménica e Interreligiosa de
Puerto Rico agradecen a Dios el regalo de vida y la obra insuperable de la
obispa Margarita Martínez. Oramos para que Dios consuele y dé fortaleza a
toda su familia, a la Iglesia Evangélica Luterana y al pueblo de Puerto Rico
ante la partida de esta extraordinaria mujer de fe”, concluyó Martínez. Siempre te recordaremos porque, nunca cesaremos en seguir las palabra que nos distes: "PERMANEZCAN FIRMES EN UN MISMO ESPÍRITU Y LUCHEN CON UN SOLO CORAZÓN, POR LA FE DEL EVANGELIO.¨ Filipenses 1: 27
|